El huemul (Hippocamelus bisulcus) aparece en el escudo nacional desde 1834, pero hoy quedan menos de 2.000 individuos en la naturaleza. En el siglo XX su población colapsó más de un 90% por una combinación de factores que persisten hasta hoy.
La expansión ganadera hacia el sur de Chile durante el siglo XIX y XX fue el primer golpe. Los terrenos donde vivía el huemul fueron transformados en praderas. Pero el daño más silencioso vino con el ganado mismo: los animales domésticos portan enfermedades como Neospora caninum a las que el huemul no tiene inmunidad. El contacto entre ganado y huemul ha sido devastador.
A eso se suma la depredación por perros domésticos y asilvestrados, que en áreas rurales y periurbanas de la Patagonia representan una amenaza directa especialmente para las crías.
Hoy el huemul está protegido por la Ley de Caza y figura en el Apéndice I del CITES. Existen programas de monitoreo en Torres del Paine, la Reserva Nacional Lago Cochrane y el Parque Patagonia. Pero los especialistas advierten que sin recuperación del hábitat y control del ganado en zonas aledañas a las áreas protegidas, la especie seguirá en retroceso.